jueves, 14 de marzo de 2013

¿HACER EL AMOR ADELGAZA?

No, no adelgaza.


Si bien es cierto que durante el acto sexual el corazón late más deprisa, que los músculos se tensan, que la respiración se acelera, y que los movimientos pélvicos y las posturas adoptadas suponen una cierta gimnasia, también lo es que el consumo de calorías que se produce en una relación sexual, de intensidad y duración media, es aproximadamente el mismo que subiendo tres pisos por las escaleras. Teniendo en cuenta que de no realizar el acto sexual, estaríamos haciendo cualquier otra actividad, como pasear, leer, o ducharnos, que también gastaría algo de energía, podemos concluir que habría que tener una actividad sexual desbordante para que el consumo de calorías tuviera alguna trascendencia de cara a adelgazar.

Y, sin embargo, el no hacer el amor sí puede facilitar que se engorde, o que se sea menos eficaz a la hora de perder kilos, ya que la frustración sexual puede estar siendo “compensada” gracias al placer de comer en exceso. Por otra parte, el no sentirse deseado por otra persona, y el complejo de inferioridad respecto a los demás, puede ocasionar bajadas anímicas que como hemos visto pueden jugar un papel importante en la cantidad y en el tipo de alimentos que tomamos.

Sí es cierto que insatisfacciones laborales, económicas, y de otros tipos, pueden producir un cierto estado de ansiedad y un desequilibrio de gratificaciones, que pueden llevarse mucho mejor si la persona tiene una vida sexual gratificante, y que le devuelva de sí mismo una imagen triunfadora. Pero esto no es distinto de lo que pasa con cualquier otro ámbito de la vida.

Hacer el amor, pero hacerlo bien, es decir, convencidos de hacerlo, sin reservas, con una persona con la que no hay tensiones ni rivalidades, y con la que podemos ser auténticos, sin miedo a embarazos o a contagios, como forma de realización personal sana, como una manera de conquistar un comportamiento propio de los adultos, puede ayudar, que duda cabe a ser constante y eficaz en el régimen. Porque cuando nos sentimos bien, realizados, satisfechos con nosotros mismos y con lo que hacemos, y con las personas con las que estamos, somos capaces de realizar de manera mantenida los esfuerzos necesarios para alcanzar metas deseables, y el alcanzar un peso adecuado puede ser una de ellas. Si además la pareja comprende el deseo de adelgazar, si anima a realizar el esfuerzo necesario, si se alegra cada vez que el obeso o la obesa consigue no salirse del régimen previsto, y si valora el esfuerzo realizado, entonces será mucho más fácil alcanzar los objetivos de peso.

Es el momento apropiado de recordar al lector que las personas que rodean a un obeso, pueden tener secreto interés en que éste mantenga sus kilos sobrantes. El miedo a las relaciones sexuales, por ejemplo por miedo a que aparezca la temida impotencia, o se repita la frustrante eyaculación precoz, o a que crezcan fantasías homosexuales, puede llevar a un hombre a estimular la obesidad de su compañera, para tener así una disculpa para no buscar las relaciones sexuales con ella. De la misma manera una esposa puede cocinar de manera más tentadora, o agigantar conflictos de poca importancia para que se trasformen en grandes ingestas, para sabotear el régimen de su esposo y que siga siendo obeso, para tener así la disculpa de no mantener con él relaciones sexuales, y poder seguir con aparente disculpa una infidelidad o una simple falta de deseo sexual.

ESTEBAN CAÑAMARES
Psicólogo y sexólogo
www.epecpsicologos.com
Madrid

martes, 12 de marzo de 2013

DEFINICIÓN DE SEXUALIDAD


     No puedo evitar una sensación de frustración cada vez que recurro a diccionarios o enciclopedias para intentar obtener una definición de sexualidad, que realmente transmita la profunda experiencia humana que la sexualidad implica.

     La sensación que personalmente recibo es la de estar abordando un asunto más propio de ordenadores que de personas, y a modo de ejemplo transcribo las siguientes definiciones:
    
     SEXUALIDAD: Conjunto de condiciones anatómicas y fisiológicas que caracterizan a cada sexo.
    
     SEXO: Condición orgánica que distingue al macho de la hembra en los animales y en las plantas.
        
     Diccionario de la Lengua Española, 1970
    
     SEXUALIDAD: (De sexual). Biol. Conjunto de condiciones anatómicas y fisiológicas que caracterizan a cada sexo. // Apetito sexual, propensión al placer carnal.

     SEXO: Biol. Condición orgánica que distingue al macho de la hembra en los seres humanos, en los animales y en las plantas.//
Conjunto de seres pertenecientes a un mismo sexo.

        Diccionario Enciclopédico Espasa.
        Espasa Calpe S.A. Madrid, 1978.

   Personalmente, tampoco tengo una definición de sexualidad que de forma breve logre trasmitir tan importante aspecto de nuestra existencia; no obstante, intentaré explicar de  manera sumamente personal lo que entiendo por sexualidad.

   Desde el nacimiento tenemos por naturaleza el deseo de ser tocados y acariciados; véase si no cómo a los recién nacidos les resulta sumamente tranquilizante y agradable el hecho de que se les coja en brazos y se les acaricie.  Ese deseo, ese "placer", se mantiene a lo largo de toda la vida,

                                                        
Y cuando el desarrollo biológico lo posibilita, esa sensación  agradable puede (no necesariamente) convertirse en lo que llamamos excitación, es decir, en un estado de profunda alteración, con cambios fisiológicos y psicológicos y un evidente deseo de continuar con ese contacto piel con piel.

   A veces (pero no necesariamente), ese estado de gran excitación puede llevarnos a sentir la gran sensación de placer físico que llamamos orgasmo.
  
   A veces (pero no necesariamente) esta relación interpersonal puede dar como fruto la llegada de un nuevo ser, es decir, puede provocar uno de los actos de más trascendencia para la especie humana: la procreación, que es también una de las experiencias psicológicas más profundas que pueda tener una persona.
  
   Es evidente que la procreación sólo puede darse en la relación entre dos personas de diferente sexo, pero esto no quita la posibilidad de que esa relación placentera, piel con piel, se dé entre personas del mismo sexo, constituyendo lo que llamamos homosexualidad, ya sea masculina o femenina.
  
   Por otra parte, la experiencia de ser acariciado y de recibir placer también puede ser experimentada por el individuo en solitario, consigo mismo, en lo que conocemos como masturbación.

   Encontramos así que el concepto de sexualidad transciende al de "acto sexual" y puede ser visto como un componente esencial de la personalidad y del comportamiento humano.

   La sexualidad es el resultado de la interacción que cada persona establece entre el componente biológico, el instinto sexual heredado y otros factores, tales como las actividades familiares, creencias y educación.  Por lo tanto, no puede hablarse de una sexualidad común para todos los individuos, sino de una sexualidad personal, sentida, pensada y vivida de forma individual.

En definitiva:
La sexualidad es un componente natural del ser humano, que tiende a la reproducción, pero utilizable igualmente para la obtención de placer, y que es moldeado por aspectos educativos y por vivencias individuales, especialmente por las familiares.

ESTEBAN CAÑAMARES
PSICÓLOGO CLÍNICO Y SEXÓLOGO
COLEGIADO M-09659
MADRID

lunes, 11 de marzo de 2013

¿ESTOY ENAMORADO?

¿ ESTOY ENAMORADO ?

A veces esta duda se instala en el corazón, y en realidad es muy fácil despejarla. Pero antes de ver cómo señalemos algunos síntomas de enamoramiento que igual tienes, o no:

. Sientes que es suficiente que esté él/ella para estar bien. Da igual lo que se haga, dónde se esté. Si estamos juntos ya estoy bien

. Te duelen sus penas y preocupaciones, te alegran sus triunfos y buenas noticias.

. Tu interés por otras mujeres/hombres  es mínimo, o al menos no tan intenso como para molestarte en coquetear.

. Si eres sincero/a sientes algo de celos ante la más pequeña posibilidad de un rival (no hace falta que sean celos desbordantes y malignos)

. Si no tú al menos quienes te conocen y te tratan perciben un gesto distinto, algo diferente desde que estás con esa persona, en tu ánimo, en tu rostro…

. Mas que un tú y un yo hay un nosotros.

. Sientes que si le pierdes, la pierdes, seguramente nunca conocerás a alguien que te llene tanto.

Pero con independencia de que percibas o no todo lo anterior  hay una regla sagrada que puedes aplicar:

SI DUDO  de si estoy enamorado / a de esa persona es que NO LO ESTOY.

El estado de enamoramiento es una experiencia intensa que no deja dudas, y, al igual que pasa con sentir o no un orgasmo, si se duda es que no ha ocurrido.

ESTEBAN CAÑAMARES
PSICÓLOGO CLÍNICO Y SEXÓLOGO
PROFESOR HONORARIO DE LA UNIVERSIAD AUTÓNOMA DE MADRID
www.epecpsicologos.com

domingo, 10 de marzo de 2013

COMPLEJO DE ELECTRA ¿qué es esto?

Electra, una heroína de la tragedia griega, ha servido para dar nombre al equivalente femenino del famosísimo complejo de Edipo.

En este último caso, lo que encontramos es que el varón, aproximadamente a los tres años de edad, desea acaparar para sí a su madre, reservarla para él solo, ella es su objeto principal de deseo, y en este ferviente deseo encuentra la molesta competencia de alguien mucho más grande y poderoso que él, papá. Tan grande y poderoso es, que antes o después el niño aprende a renunciar a estos deseos excesivos hacia mamá, ya que de lo contrario se encontraría con un supuesto o real ataque de papá.

La niña por su parte, aproximadamente a la misma edad, comienza a desear ante todo, incluso por encima de la madre, la compañía, le preferencia, las ternuras, de papá, a desearlo en exclusiva, y a notar como una competencia molesta a su propia madre.

Pero esta es demasiado grande y poderosa, demasiado decisiva como para ignorarla, como para enfrentarse a ella, además en una familia sana el padre manda un mensaje inequívoco a la niña "Te quiero, pero mi pareja es mamá", mensaje no verbal pero claro, con la actitud, con la oportunidad de una caricia, con mil detalles que es fácil observar a un atento estudioso de la conducta. Gracias a esto y a una actitud comprensiva y cariñosa de mamá, pero a la vez firme a la hora de mandar mensajes no verbales del tipo "te quiero mucho pero tu puesto es de hija" y "yo soy la pareja de papá", la niña, la niña psicológicamente sana, antes o después llega a una conclusión que podríamos resumir en una frase del tipo "Para no enfrentarme con mamá, para evitar conflictos, renuncio a ser la chica de papá", y "voy a ser como mamá," y  "me fijaré en otros hombres".

Esta actitud estará básicamente aletargada hasta la adolescencia en que se desarrollará un verdadero e intenso interés por los chicos del instituto, los cantantes de algún grupo musical de moda, o tal vez por ese atractivo profesor que tantos arrebatos causa.

¿Y SI NO SE SUPERA?

Desgraciadamente no siempre los padres mantienen la actitud correcta anteriormente descrita; a veces torpemente el papá "se deja querer", quizás como forma de encelar a la esposa, quizás en un ansia acaparadora de amores, o quizás por deseos infantiles propios no superados; y a veces de manera igualmente torpe la mamá de la niña entra en una estúpida competencia con esta, la amenaza con retirarla su cariño si no ignora a papá, o al contrario la anima a ocupar un puesto que no la corresponde, quizás porque así no tiene que esforzarse en el siempre difícil papel de madre, quizás porque se siente inmensamente insegura como esposa, o quizás porque ella a su vez no a renunciado a sus deseos de acaparar a su propio padre.

Y si esto es así la niña lo pagará muy caro, no tanto de pequeña, pues en esta edad estará encantada de ser la preferida por papá incluso por delante de su propia madre, sino más bien de mayor, cuando sienta, entre otros muchos, alguno de estos problemas:

A) No encontrar a ningún hombre que realmente le satisfaga, pues ninguno es tan grande, listo, poderoso y fantástico como en su día veía a su primer amor, el padre, al que nunca renunció de verdad.

B) Cuando tenga dificultades sexuales como por ejemplo falta de deseo, incapacidad para completar el acto sexual, y un largo etc. dado que en lo más profundo de su ser sigue deseando a papá.

C) Fuerte y constante competencia con otras mujeres, dado que tiende a ver en todas ellas, no a una potencial aliada sino a una competidora, pues mamá, primera mujer en su vida nunca dejó de ser "la competencia".

D) Rivalidades reales y fantaseadas con los hermanos y la madre, que se siguen viviendo como competencia.

E) Numerosos casos de ansiedad.


CREO QUE PADEZCO ESTE PROBLEMA ¿COMO DEBO ACTUAR?


     1) No te alarmes pero algo así debes de solucionarlo con la ayuda de un profesional de la psicología, que idealmente debe de ser varón.

     2) Haz un pequeño pero pausado listado de aquellas situaciones que crees que han sido influidas por esta mala resolución del complejo de Electra.

     3) Recuerda todas aquellas veces que a lo largo de la vida has tenido que renunciar a algo imposible de alcanzar, y de como finalmente los has podido encajar, esto irá preparando tu corazón para esta nueva renuncia a un amor imposible.

 ESTEBAN CAÑAMARES
PSICÓLOGO CLÍNICO Y SEXÓLOGO
MADRID

sábado, 9 de marzo de 2013

DIVORCIO… ¿CUÁL ES LA CAUSA PRINCIPAL?

 El autor está convencido de que en la mayor parte de los casos de separación y divorcio lo que está detrás es simple y llanamente un cambio en las necesidades inconscientes de uno o ambos miembros de la pareja. (Véase el libro del autor Te Quiero Yo Tampoco (Cómo elegimos pareja) (Editorial Arcopress) Eso sí, sus protagonistas no son conscientes de ello en la mayoría de los casos, más al contrario la insatisfacción producto de los cambios profundos suelen dar lugar a críticas exageradas al otro, contra críticas también exageradas, actitudes “pasotas” respecto de la pareja, dificultades sexuales de alguno de ellos... hasta llegar a comportamientos realmente rechazables que serán los que aparentemente justifiquen, ante los protagonistas y quienes les conocen, la ruptura de pareja.

La intervención de un profesional especializado en estos temas suele tener al menos un resultado positivo, el de que si se produce la ruptura sus protagonistas no caigan en una maniquea historia de buenos y malos que les haga aún más difícil la siempre dolorosa separación. El beneficio para los hijos en este caso es evidente, ya que marido y mujer podrán seguir colaborando como padres en lugar de presentar al otro como “él / la culpable” ante sus descendientes.

Reconocer que la vida nos ha cambiado y llevado por caminos distintos, que ya no se comparten suficientes cosas, que el amor se ha terminado o mejor dicho que ya sólo es un amor producto de lo vivido juntos, un amor como el que se procesa a un amigo o a una amiga, que el otro no es la persona que necesitamos para sentirnos bien, es difícil, pero mucho menos cruento y sobre todo mucho más real que pensar que el otro es una persona impresentable.

Parece evidente que en una sociedad tan cambiante como la actual, que tiene poderosísimos medios de comunicación individuales y colectivos y por tanto que brinda tantas oportunidades para entrar en contacto con nuevas ideas y nuevas formas de tomarse la vida, que tiene tantas diferentes opciones para ser hombre y para ser mujer, una sociedad en definitiva que brinda a las personas tantísimas posibilidades para triunfar o fracasar, pero en definitiva tantas oportunidades para cambiar, es caldo de cultivo para que las personas experimenten cambios en sus características psicológicas y para que aún no siendo así tropiecen con seres humanos que satisfagan de una manera más perfecta sus necesidades más profundas.

La inestabilidad de pareja, y por tanto de familia, es uno de los tributos que pagamos por tener esta sociedad tan abierta y cambiante, ¿quién tiene la culpa de ello?

ESTEBAN CAÑAMARES
Psicólogo Clínico y Sexólogo
Madrid
Profesor honorario de la U.A.M.

jueves, 7 de marzo de 2013

DEPENDER DE LOS DEMÁS

Tal vez tú seas de esas personas que siempre están actuando en función de lo que los demás quieren, que se dejan llevar a la hora de opinar, que necesitan a los demás en cualquier circunstancia y que no pueden hacer nada en contra de la opinión de alguien.

Esta dependencia exagerada, que no es útil para quien la padece ni a corto ni a largo plazo y que facilita enormemente que a lo largo de la vida aparezcan desalmados dispuestos a aprovecharse de esta dependencia, puede tener varias causas, aquí están algunas de ellas.

MIEDO AL RECHAZO

Es tan dura la soledad extrema y no deseada, tan catastrófico para la psicología de un ser humano el que le expulsen de un grupo, tan doloroso el que "una vez más no me sienta aceptado", que muchas personas evitan todo esto haciéndose tremendamente dependientes de los demás, no llevándoles la contraria, actuando para agradarles, mimetizándose y opinando como ellos, dejándose llevar, cualquier cosa antes que correr el temido peligro de ser rechazados.

No saben (lo primero porque generalmente desconocen este miedo al rechazo) que a la larga este comportamiento solo sirve para aumentar sus problemas, y que sería mucho más eficaz el soportar temporalmente una cierta soledad y admitir que a veces podemos sufrir el rechazo de otras personas con tal de desarrollar nuestra propia forma de ser y esperar a encontrar personas que la compartan, o al menos la respeten y nos acepten sin condiciones.

MODELO DE ESE TIPO

Otra causa, o al menos algo que facilita esta dependencia de los demás, es el haber tenido en la infancia, generalmente en tu madre, el modelo de una persona con este tipo de dependencia de los demás, que automáticamente has podido copiar.

Poder pegarte a otros modelos de comportamiento más autónomo y separarte de tu madre, no en sentido afectivo sino en cuanto al desarrollo de criterios propios es sencillamente esencial si esta es la causa de tu dependencia.

VENTAJAS QUE REPORTA LA DEPENDENCIA

Algunas personas, de niños, obtenían ventajas de ser especialmente obedientes, pasivos, de dejarse llevar, seguramente porque dadas las circunstancias en que se criaron esto era una táctica imprescindible para ellos, para obtener un mínimo de cariño o de seguridad. Tan valiosa fue en su momento esta forma de funcionar que conscientemente o no la siguen aplicando incluso aunque actualmente ya no tenga ningún sentido ni utilidad. Puede haber incluso algunas ventajas de esta forma dependiente de ser en el presente, tal como no tener que tomar decisiones, con lo que les cuesta aún más trabajo abandonar su vieja estrategia.

Revisar el pasado y estar dispuesto a perder lo que de rentable tenga esta forma de ser, es esencial.

FUERTE COMPLEJO DE NO VALERSE POR SI MISMO

El haber recibido desde niños constantes mensajes del tipo "no vales para nada" generalmente motivados en realidad por intereses egoístas de quienes lo lanzaban y el no haber permitido que tuvieras experiencias en las que realmente te hayas enfrentado con éxito a la vida, pueden haber terminado por producir una exagerada necesidad de depender de los demás.

Analizar estas cosas y una experiencia gradual te resulta imprescindible.



La explicación popular que solemos oír con frecuencia para estos casos de dependencia es la de que "Es que no tiene personalidad", pero esto realmente no tiene sentido, pues por definición todos tenemos un estilo de funcionamiento, solo que en este caso el funcionamiento consiste en depender de los demás, algunas explicaciones de por qué ya te las hemos dado.


 Procura ser tú mismo, el que algunas personas no te apoyen en tu forma de actuar no significa que vayas a estar solo.

 SI RECONOCES QUE DEPENDES MUCHO DE LOS DEMÁS:

. Observa en qué tipo de circunstancias te ocurre más, con qué tipo de personas, en qué clase de temas, y qué es lo que sientes cuando imaginas actuar de otra forma, estas observaciones te pueden dar importantes pistas del porqué de tu comportamiento.

. No pierdas de vista que el principal obstáculo para cambiar no está en los demás, sino en ti misma, aunque seguramente cuando tú cambies y te hagas más autónoma algunas personas de las que te rodean se resistirán al cambio pues te eligieron porque podían influir fácilmente en ti.

. Realiza pequeños experimentos, juega en algunos momentos y en algunos ambientes a ser rabiosamente tú misma, a no depender de los otros, poco a poco le irás cogiendo el gusto y generalizando esta conducta.

ESTEBAN CAÑAMARES
PSICÓLOGO CLÍNICO Y SEXÓLOGO
PROFESOR HONORARIO DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA
MADRID
COLEGIADO M-09659
www.epecpsicologos.com

domingo, 3 de marzo de 2013

NIÑOS Y ALIMENTACIÓN

Al margen de consideraciones médico pediátricas, desde mi punto de vista de psicólogo, el destete debería producirse en un momento que contemplase estos mínimos requisitos:

A)    Que con este cambio no coincidan otros tal como el ingreso en una guardería, o el cambio de domicilio.

B)    Cuando podemos apreciar que el bebé cuenta con su madre más allá del momento de mamar, es decir, cuando la reconoce rápidamente, cuando con ella se siente especialmente relajado y satisfecho, y se relaciona con ella mediante otros sistemas al margen de la alimentación, por ejemplo con su sonrisa o gestos con los ojos.

C)    Cuando admite bien los primeros zumos o papillas.

D)    Que sea un tránsito gradual.

En todo caso, habrá que evitar las absurdas y lamentables luchas que se pueden observar entre algunas madres y sus hijos pequeños, a la hora de la alimentación. Me refiero a esas escenas en las que la madre insiste en una cucharada más, en otro yogur, en un poco más de leche, mientras que el niño da muestras sobradas de no querer comer más, a lo que la madre reacciona con ansiedad, sujetándolo aún más fuerte, introduciendo el alimento en la boquita del pequeño con más contundencia, a lo que éste contesta con lloros, expulsando el alimento, y la madre con más desesperación.

Este comportamiento materno puede estar ocasionado por muchas cosas, una de ellas por desinformación sobre lo que su niño necesita realmente, otra por sentimientos de no ser una madre competente por lo que se aspira al menos a que el hijo esté bien alimentado, exagerando su papel de madre alimentadora, y a veces por ocultos e inconfesables sentimientos contrarios hacia el hijo o hija, especialmente cuando no fue realmente deseado o deseada.

Lo que puede ser realmente grave en este periodo, es que el pequeño sólo sea atendido, cuidado, mimado, que sólo tenga contacto con su madre, o muy especialmente, cuando es alimentado. Si esto ocurre, el niño asociará que la satisfacción de sus necesidades de relación, que la presencia de su madre, que el sentir el contacto con una piel humana, viene indefectiblemente de la mano de la comida.

Se trata de casos de madres alimentadoras, pero sólo alimentadoras, que no han dado o no han podido dar al hijo aquello que necesitaba al margen de la comida. En el futuro, este niño o niña, tendrá tendencia a llenar sus posibles vacíos afectivos, a base de comer. Siu tendencia a la obesidad estará casi garantizada.

Esteban Cañamares
Psicólogo Clínico y Sexólogo
Colegiado M-09659